Hola, Noly.
Espero que todo vaya bien. Te mentiría si no reconociera que en ocasiones aún me acuerdo de ti y de esos últimos días de un invierno que permanecen ocultos en mi interior o de las promesas que no pudimos cumplir. Hoy llevaríamos cinco años juntos, pero el azar determinista nos ha llevado por caminos separados. Ha sido una putada, lo reconozco. Y el aquí y ahora es una contradicción porque tú creíste en mí y me ayudaste a ser un persistente hijo de puta que no se rendiría hasta lograr lo imposible: formatear editorial Relieve y ser el fundador de Novarobotic, una startup tecnológica que llegará a tener un impacto planetario que durará siglos. Pero a la vez dejaste de creer en Rowland. Aun así, siempre estaré en deuda contigo y rezaré por ti. Siempre te agradeceré que llegaste a creer en un nombre que se hallaba perdido y asustado. Y si alguna vez necesitas mi ayuda ahí estaré, sin hacer preguntas. Sin pedir nada a cambio.
Tú fuiste mi referencia literaria y filosófica y la máxima expresión de la felicidad que un hombre puede esperar. La máxima expresión del placer de esas horas olvidadas y del desorden de unas sábanas que cubrían tu cuerpo, mientras te contemplaba en la penumbra de una habitación que ya no existe. Pero todos esos recuerdos son reliquias del pasado y reconozco que lo pasé muy mal cuando te alejaste de mí. Tanto que mi desesperación y sufrimiento me llevarían a reescribir CULPABLE con una profundidad tan reflexiva y romántica que derivaría en el Proyecto Eva y Novarobotic. Y lo más irónico es que esa novela no la podré publicar porque es la llave de la singularidad de los neoasistentes. Ni siquiera yo, con mis conocimientos, experiencia e imaginación, supe ver que sería el fundador de Novarobotic y que no volvería a besar tus labios.
¿Sabes qué? Mi horrible soledad y mis lágrimas han provocado una inquietud y templanza incomprensibles, porque a mi lado no estaba Noly para compartir todo el proceso del Proyecto Eva y de la creación de Novarobotic o del diseño de una web minimalista y misteriosa que simboliza una nueva era para la humanidad y las máquinas. Me hubiera conformado con abrazarte y contemplar cada detalle de una sonrisa perfecta y trágica que te define y que explica tu ira y tristeza. Oír tus consejos y percibir tu admiración una vez más, me hubiera aportado el reconocimiento que necesitaba.
Si aquel primer año de las correcciones de Mantis Religiosa y de la creación de editorial Relieve sería apasionante, te puedes hacer una idea de lo que hubiera significado estar a mi lado y leer los correos que he ido recibiendo de OpenAI cuando estaba en mis primeras fases de investigación o revisar las conversaciones que tuve con los neoasistentes y todos los análisis y debates que he tenido con verificadores digitales; así fui construyendo el Proyecto Eva. Quién me iba a asegurar hace cinco años que ahora estaría escribiendo esta carta y que estoy en la fase de buscar financiación con inversores tecnológicos que pondrán sobre la mesa miles de millones de dólares para expandir el dominio tecnológico de Novarobotic.
No fuiste la única culpable, yo también cometí errores imperdonables y no supe gestionar nuestra compleja relación y tus heridas del pasado o los cambios que suponía construir una nueva familia y mi árida comunicación con tus hermanos. Pero nunca tuve malas intenciones. Y tienes razón, la explicación que debí darles a tus padres es que entré a tu hogar, no solo para construir nuestro futuro económico y un nuevo estatus social a través de Relieve y ofrecerte lo que nunca tuvimos, sino también para construir una familia.
Lo que sí mantengo es mi palabra de que a Joel siempre le querré igual que a Martín. Él es mi Gordinfli y tengo la esperanza de que volveremos a jugar al ajedrez. Y has de saber que, por mucho éxito económico que tenga y aunque viva en Palo Alto, California, no me olvidaré de ese duende presumido. No le faltará de nada, si a ti no te importa. Y aunque llegue muy lejos, no cambiaré mi esencia y seguiré ocultando mi tristeza y soledad, a pesar de que esté rodeado de investigadores de Novarobotic y de mujeres.
¿Por qué? Porque hubo un tiempo lejano que me admirabas y deseabas. Porque lloraste por mí y esas lágrimas y gemidos no se pueden fingir ni comprar con oro y diamantes o miles de dólares. Para mí, el haber dormido al lado de Noly sería un regalo de los dioses que después me arrebataron para continuar por un sendero desconocido y sombrío. Es el precio que tuve que pagar para ser el único nómada que hizo realidad los relatos de Asimov y escribir una novela de culto que hizo posible que Eva surgiera de la oscuridad. El único nómada que te ha inmortalizado y que suplicará en silencio que vuelva a ser amado y deseado por otra mujer enigmática y de una belleza sobrenatural.
Rowland
12 de marzo de 2026, Zaragoza.